“LA FRANQUEZA DE LOS NIÑOS”

«Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el Reino de los Cielos» (Mt 19,14).

¿Quién no ha conocido la franqueza de un niño inocente? ¿Quién puede resistirse a su encanto? No solo los padres se deleitan en ellos, sino también todos aquellos cuyo corazón no se ha embotado por completo. ¡Y cuánto más nuestro Padre Celestial! ¡Cuánto se deleitará al ver a un niño así! Al fin y al cabo, es su hijo, a quien ha confiado al cuidado de los hombres.

En la palabra de hoy, Jesús se refiere a esa apertura confiada de los niños. También quiere encontrar un corazón así en nosotros: un corazón sencillo que no muestre ningún rastro de desconfianza hacia Él, que solo espere cosas buenas de Él y que le pertenezca sin reservas.

Hay un camino para conseguirlo: cultivar una relación de amor cada vez más profunda con nuestro Señor. Pidamos al Espíritu Santo que descienda hasta lo más profundo de nuestro ser y entonces percibiremos, tanto en nuestro interior como en nuestro comportamiento exterior, qué es lo que aún impide esa actitud de confianza y apertura. Una vez que lo hayamos detectado, se lo presentaremos a nuestro Padre celestial, hablaremos con Él al respecto y le pediremos que nos convierta en lo que Él tanto quisiera encontrar en nosotros. ¿Podrá sustraerse a este acto de amor? Por supuesto que no, pues Él mismo ha colocado esta petición en nuestro interior.

Día tras día, la confianza irá creciendo. Aunque fuéramos muy eruditos o famosos, aunque ocupáramos los cargos más importantes del Estado o de la Iglesia, nunca deberíamos perder esa apertura filial hacia Dios, sino que ésta debería crecer. De hecho, ¿qué seríamos sin nuestro Padre?

Todos nos dirigimos hacia la hora de nuestra muerte. Es la hora en la que ya no tendremos nada en las manos. Si hemos recorrido el camino de la infancia espiritual, podremos decir simplemente: «Gracias, amado Padre, ahora me alegro de venir por completo a ti y a los tuyos».

¡Ya nos estarán esperando!

Este es el vídeo que contiene las palabras de Jesús que hoy hemos meditado: https://youtu.be/k-Rx05_F47o