“LA AVENTURA DEL AMOR DESINTERESADO”   

«Las personas son ilógicas, irracionales y egocéntricas. Ámalas de todas maneras. Si haces el bien, te acusarán de tener motivos egoístas. Haz el bien de todas maneras. Si tienes éxito, ganarás falsos amigos y verdaderos enemigos. Ten éxito de todas maneras. El bien que hagas hoy será olvidado mañana. Haz el bien de todas maneras. Lo que te llevó años construir puede ser destruido en un momento. Construye de todas maneras. Las personas realmente necesitan ayuda, pero pueden atacarte si se la das. Ayúdalas de todas maneras» (Madre Teresa de Calcuta).

Evidentemente, la Madre Teresa descubrió y puso en práctica en su vida la manera en que Dios, nuestro Padre, ama a las personas, pues Él «hace salir su sol sobre buenos y malos» (Mt 5, 45).

¡Así es! El amor de Dios simplemente está ahí, como un sol, y todos estamos llamados a dejarnos iluminar y calentar por él. En su camino de seguimiento del Señor, la santa descubrió el amor desinteresado. Se trata de ese amor que ama simplemente por causa del amor, que hace el bien por causa del bien. No aspira al reconocimiento de los hombres. Puede que nos lo den, pero también puede que no, y ¿es eso lo que importa? ¡No!

Lo importante es descubrir ese amor que nuestro Padre nos ofrece y aprender a imitarlo. Así reconoceremos cada vez más la belleza del amor desinteresado, amado por sí mismo.

¿Acaso no nos encontramos en cada paso de este camino con nuestro Señor mismo? ¿No nos amó Él hasta la muerte? ¿No oró por sus verdugos y dio su vida incluso por aquellos que le odiaban? ¿No exclamó en la cruz: «Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34)?

La Madre Teresa de Calcuta se lanzó de lleno a la aventura del amor desinteresado. Esta invitación también se dirige a todos nosotros, a cada uno en el lugar en el que Dios quiere tenerlo.